Historia

Chuy Acosta, nacido en Camichines, Jalisco, México, se mudó a Chicago durante su adolescencia para estudiar la preparatoria y entrar a la escuela técnica. En este tiempo, Chuy conoció al amor de su vida, Amy. Los Acosta formaron una familia con cuatro hijos, Chuy tuvo una carrera exitosa como electricista y en comunicaciones, su empresa les permitía tener una calidad de vida bastante aceptable. Sin embargo, su deseo era que sus cuatro hijos conocieran sus raíces mexicanas, lo cual llevó a la familia Acosta a tomar una decisión radical. En septiembre de 2001, los Acosta dejaron momentáneamente su vida en Chicago y se mudaron al pueblo natal de Chuy, Camichines, donde planeaban quedarse por dos años.

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La vida en Camichines era muy sencilla, simplemente tenían que satisfacer sus necesidades básicas de vivienda. Poco a poco fueron apoyando proyectos locales, como la construcción de una nueva biblioteca, crear un programa de desayunos para una primaria local, e invitar a los niños del pueblo a reuniones en su casa y estudios Bíblicos. ¡Sin darse cuenta, los dos años que planeaban quedarse se convirtieron en siete!

Para la educación de sus hijos, Amy optó por el esquema de educación en el hogar, y aquí se presentó la oportunidad de dar clases a otros niños de la comunidad. Así fue como llegó Maya a la casa en el 2008, ella cambiaría la vida de los Acosta para siempre. Maya aprendió matemáticas básicas y a leer con la familia Acosta. Ellos también se encargaban de algunas de sus necesidades básicas. Conforme pasaba el tiempo, Maya empezó a compartir el tipo de vida que llevaba en su casa, donde sufría abuso y rechazo. Esto llevó a los Acosta a luchar por el bienestar de Maya. Trabajando con el gobierno municipal y formalizando la unión con una asociación civil, EIRENE AC, legalmente constituida en el estado de Jalisco y afiliada al IJAS, lograron proteger a Maya, y a sus tres hermanos. Este fue el inicio de Ranchito con Esperanza, un hogar para la protección y cuidado de muchos niños.

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Hoy en día, la familia Acosta está a cargo de una casa hogar, o albergue de niños, Ranchito con Esperanza, en el estado de Jalisco. Ranchito con Esperanza ha hospedado a treinta niños en los últimos cinco años. Algunos de ellos han podido regresar con sus familias, mientras que otros aún viven con los Acosta, y son considerados como un miembro más de su familia.

Ranchito con Esperanza busca proveer una experiencia única para los niños, ya que a diferencia de un orfanato tradicional en México, los niños pueden crecer al lado de sus hermanos, y no son separados por género ni edad. Cada niño recibe educación personalizada, además tienen la oportunidad de aprender sobre agricultura, ganadería, valores familiares, y sobre todo, del amor de Dios.

En el 2013, la familia Acosta formó LENAM (Levantando Esperanza en Niños Alrededor de México), una organización no lucrativa con presencia en México y Estados Unidos. Con la creación de LENAM se busca tener una organización de apoyo para Ranchito con Esperanza, que a su vez sea una vía para expandir el esfuerzo de mejorar la calidad de vida de los niños que están en la casa hogar los before estados unidos.